martes, 10 de agosto de 2010

Actividades y Ejercicios




Componente Invisible: Espíritu por Miguel y David




Componente Invisible: Amor por Miguel y David



Componente Invisible: Aire por Abraham y Ana




Componente Invisible: Dios por Abraham y Ana




Componente Invisible: Muerte por Abraham y Ana



video

Componente Invisible: Multiculturalidad, aire y alma por Lorena y Victor





El Secreto del Fondo del Mar (donde no hay luz pero sí historias)
Por Miguel y (Ana)

Un buen día (que era bueno porque todo se podía sanar) cuando niña Lanza (que se escribía con mayúscula porque su padre le decía que en ella cabía el mundo) preguntó qué había en el fondo del mar. -Nada- le dijo su padre (que a veces se esforzaba por entredecir preguntas en sus respuestas) Lanza nunca le creyó. Pasaron muchos ciclos de luna (lo que significa que creció un día a la vez) hasta que un día nublado, cercana la noche, Lanza se metió al mar. Bajó y bajó hasta que sus piernas se convirtieron en aletas, bajó y bajó hasta que la obscuridad se volvió luz. Fue entonces cuando Lanza se dió cuenta que ella era el fondo del mar (y que en ella cabían las historias que nadie le había dicho)




Sofi
Por David e (Ileana)
Sofi tiene ganas de aprender qué son las personas (y qué signigica ser persona) por eso va con cada persona que se topa y les pregunta quiénes son (y qué les hubiera gustado ser en lugar de personas) y qué es lo que quieren y anhelan en su vida. Una vez que entrevistó a todas las personas de su pueblo (y no sólo las personas que le caen bien sino todas) y que sabe qué son las peronas, ahora Sofi tiene otra duda : ¿Para qué son las personas?





La historia de Esponjosín
por Margarita y (Abraham)
Esta es la historia de un (aundaz) duende llamado Esponjosín. Esponjosín tenía una actitud muy alegre (pues solía beber en demasía). Todo el mundo lo identificaba por sus rizos pronunciados, unas mejillas sonrojadas, piel tersa como la leche y pecas sabor chocolate (todos querían probarlo). Mientras iba saltando por el bosque Esponjosin tuvo la gran idea de jugar con los (pequeños pero salvajes) animales de ahí; lo que no contemplaba es que los tlacuaches y ardillas se metieron en sus pantalonsillos lo cual le provocó tremenda risa (y placer). De tanto rascarse los tlacuaches y ardillas decidieron salirse (agotados) y repentinamente los pantalonsillos explotaron y hubo tela por doquier. Esponjosín se quedó a truzas (pero optó finalmente por la desnudez) y alegremente (desnudo) regresó a su casa (a beber una cerveza.





El paraiso de Helga
por Victor y (Lorena)
Helga regresaba de sus extensos jardines vivos (donde todo era nuevo, cada mañana cambiaban los caminos, nacía todo) a su selvático trono (detrás de una cascada). Las inmensidades habían repercutido en su cuerpo desde niña; amplios terrenos (con animales salvajes por mascotas) lisos como el agua de una cascada, colores fríos aunque ella complementaba los calientes (lloraba para que sus lágrimas calientes quebraran el hielo que solía tapizar los lugares). Aún vive saliendo, llegando, paseando por su cuerpo (sola).

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